«No a la Guerra»: La disidencia de principios de España en la Crisis de Irán de 2026
España bajo el gobierno de Pedro Sánchez exhibe muchas de las características de un actor normativo de política exterior: fue uno de los primeros Estados de Europa occidental en reconocer la condición de Estado palestino, ha invocado constantemente el derecho internacional humanitario en sus críticas a las operaciones israelíes en Gaza, se negó a respaldar la operación estadounidense extralegal que capturó a Nicolás Maduro en enero de 2026, y ha condenado la Operación Furia Épica como un atropello del derecho internacional, adoptando así la posición más confrontativa hacia Washington registrada entre los miembros de la OTAN, a un costo económico y de alianza significativo.
Apuntando a los pilares del Estado: Los ataques de Estados Unidos e Israel a comisarías de policía iraníes, fronteras y el bazar de Teherán
Las operaciones militares llevadas a cabo por Israel contra Irán a partir del 28 de febrero de 2026 se distanciaron significativamente de la lógica de selección de objetivos de ataques anteriores. En lugar de limitarse a las instalaciones nucleares y la infraestructura de misiles, Israel atacó sistemáticamente el aparato coercitivo de las comisarías de policía estatales iraníes, los puestos fronterizos y el corazón comercial del Bazar de Teherán.
Este artículo argumenta que estos ataques no fueron errores colaterales, sino que constituyeron una estrategia tridimensional coherente destinada a desmantelar la capacidad del régimen para la represión interna, fracturar su soberanía territorial según criterios etnonacionales y cortar las redes económicas que históricamente han sustentado la autoridad clerical. Basándose en el marco del realismo civilizacional de Robert Kaplan y su concepto de la geografía como determinante del comportamiento político, el análisis sostiene además que esta estrategia, por muy sofisticada que sea tácticamente, malinterpreta la estructura profunda de la cultura política iraní y corre el riesgo de generar precisamente la consolidación nacionalista que pretende prevenir.
Normas para los enemigos, indulgencia para los amigos: El doble estándar de Europa frente a las agresiones de Rusia e Israel
Si la Unión Europea desea conservar su identidad como potencia normativa, debe adherirse a la coherencia, la imparcialidad y la fidelidad jurídica en la aplicación de sus valores.
Elecciones al Parlamento Europeo 2024: Nuevo diseño y futuro proceso en una Europa inflamada
Como pronosticaban las encuestas, las fuerzas de ultraderecha lograron importantes avances en todo el bloque.
Si formara un único grupo, la ultraderecha sería la segunda fuerza en el Parlamento, por detrás del tradicionalmente dominante Partido Popular Europeo. Pero esto es poco probable, ya que la guerra en Ucrania es la principal línea divisoria entre el espectro de derecha europeo.
Portada por Mercedes Ercila
