El origen del Imperio Otomano: La llegada de los turcos a Medio Oriente y el fin de los Bizantinos

De los restos del imperio Selyúcida, la tribu Kayi, instalada en el Oeste de Asia Menor y dirigida por Ertûgrül, vio progresivamente aumentar sus territorios y poder, aprovechando la debilidad de las demás entidades turcas y del Imperio Romano de Oriente. Su hijo, Osmán, fue más allá y, a finales del siglo XIII, fundó la dinastía que llevó su nombre y que en Occidente se conoció como Otomana.

El ascenso Turco Otomano fue meteórico. Tras algunas décadas, había tomado el control de buena parte de Anatolia y de los Balcanes, convirtiéndose rápidamente en la gran potencia islámica de la época y en la principal amenaza de la europa cristiana, que vio como los remanentes del Imperio Bizantino quedaban cada vez más aislados y asediados por el ejército del Sultán, que en 1453 dio el golpe final que catapultó al Imperio Otomano como la gran potencia del Mediterráneo Oriental durante los próximos siglos.

Cómo percibe Irán el ascenso de Turquía en el Cáucaso Meridional

Para el estamento político iraní, los movimientos de Azerbaiyán para reforzar sus posiciones geopolíticas tras la recuperación del control sobre Nagorno-Karabaj no están motivados principalmente por su fuerza, sino más bien influidos de forma significativa por los crecientes intereses estratégicos de Turquía y su política multivectorial en el Cáucaso Meridional y, en general, en Eurasia.

Cerrar