«Tengo veinte años»: Del deshielo de Jrushchov al servicio militar paraguayo

En 1965 debutó una de las obras cumbres del cine soviético: «Tengo veinte años», de Marlen Khutsiev. La película sigue a un joven liberado del servicio militar que, atrapado entre la rígida estructura social y la ausencia de su padre (muerto en la Segunda Guerra Mundial), debe encontrar el camino hacia la madurez y el sentido de su propia existencia.

Este texto no es solo una revisita a uno de los grandes clásicos del cine ruso, sino también la puerta de entrada al relato autobiográfico de su propio autor. Enlazando su vida a la obra, él nos entrega la historia de un joven paraguayo que, enfrentado a la conservadora sociedad local y a la ausencia parental, optó por el servicio militar para combatir sus propios fantasmas y encontrar ese mismo camino hacia la madurez.

«Slovo patsana. Krov na asfalte»: Violencia, identidad y trauma en la URSS tardía

En Rusia, la serie se ha convirtidi en un fenómeno cultural inmediato. Slovo Patsana despertó una fuerte ola de nostalgia en parte del público al evocar los últimos años de la Unión Soviética y la cultura juvenil de los 80, pero también generó polémicas al glorificar (según algunos críticos), un mundo marcado por la violencia, el machismo y la muerte.

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