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En septiembre de 2023 se produjo un conflicto armado entre Armenia y Azerbaiyán por el control del enclave de Nagorno Karabaj, también denominado Artsaj, ubicado en el territorio de Azerbaiyán, pero cuya población es principalmente de origen armenio. La ofensiva por parte de la República de Azerbaiyán sobre Nagorno Karabaj desembocó en el control del territorio por parte del primero. Luego de que las tropas azeríes se hicieran con el enclave, cientos de miles de armenios abandonaron Artsaj en lo que muchos organismos internacionales calificaron como una limpieza étnica (Council on Foreign Relations, 2023).

A pesar de la gravedad de los acontecimientos, se observó una inquietante inacción por parte de la Comunidad Internacional, que durante esos días se reunía en la Asamblea General de las Naciones Unidas. La postura de la Unión Europea llamó particularmente la atención por su ambigüedad al evitar condenar enfáticamente las acciones llevadas a cabo por Azerbaiyán.

En este artículo se analizará brevemente la postura de la Unión Europa (UE) con respecto al conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, haciendo especial hincapié en la evolución de las relaciones de la UE con ambos países, así también como en los motivos económicos que moldean su posición en el conflicto, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania. 

Las relaciones de la Unión Europea con Armenia y Azerbaiyán

Luego de la disolución de la Unión Soviética en 1991 surgieron 15 nuevos países, entre los cuales se encuentran Armenia y Azerbaiyán. Nagorno Karabaj, por su parte, decidió incorporarse a la Administración de la recién proclamada República de Armenia.

Durante la primera mitad de los años 90, estalló un conflicto armado entre ambos países justamente por el control del enclave. Este conflicto terminó con una victoria militar de Armenia, que controló el territorio hasta septiembre de 2023. En este sentido es importante mencionar que tanto las Naciones Unidas como la Comunidad Internacional en su conjunto reconocen la soberanía de Azerbaiyán sobre este territorio

NAGORNO-KARABAKH WAR. Soldiers guarding a railway station in Stepanakert, 1989. Fuente:ITAR-TASS Photo Agency / Granger, NYC

En este contexto, la Unión Europea decidió mantenerse al margen del conflicto, basando su relación con ambos países en la cooperación económica y la asistencia humanitaria (Piernas López, 2021, p.280).

Asimismo, es importante mencionar que el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán se diferencia de otros conflictos presentes en la región del Cáucaso Sur en tanto se trata de un conflicto entre dos Estados soberanos con los que la Unión Europea aspira a tener una buena relación (Piernas López, 2021, p.278). Se podría interpretar que en un contexto postsoviético, la UE, nacida al calor del Tratado de Maastricht, buscaba mantener una presencia activa en la zona de influencia de la Federación Rusa, y en este sentido, se podría afirmar que le convendría mantener relaciones cercanas con la mayor cantidad de ex repúblicas soviéticas posibles (López Giménez, 2018). 

De hecho, tanto Armenia como Azerbaiyán forman parte del Consejo Europeo, una iniciativa que nuclea, a los jefes de Estado de los 27 Estados miembros y a los primeros mandatarios de otros Estados con los que la Unión Europea busca establecer buenas relaciones. El hecho de haber incorporado a ambos países como miembros del Consejo demuestra la intención de Bruselas de acercarse a ambos Estados.

Otro ejemplo interesante para observar la cooperación de la Unión Europea con los países de la región es la Asociación Oriental (AO)1, que aglutina tanto a Armenia y Azerbaiyán como a otras ex repúblicas soviéticas como Bielorrusia y Georgia (Piernas López, 2021, p.285). La AO es innegablemente una estrategia de la Unión Europea para aumentar su presencia e influencia en el Cáucaso Sur y Europa del Este.

Cumbre de la Asociación Oriental. Fuente: Consilium Europa

La posición de la Unión Europea con respecto al conflicto entre Armenia y Azerbaiyán luego de la invasión de Rusia a Ucrania

En febrero de 2022, luego de la invasión de Rusia a Ucrania, la Unión Europea decidió emitir un importante paquete de sanciones contra la economía rusa. Asimismo, se procedió a congelar los activos rusos en Europa (Monterosso Diaz, 2024, p.5), deteriorándose así la relación económica entre ambas partes.

Es importante mencionar que existen países como Alemania que en las últimas décadas firmaron varios acuerdos económicos con Rusia. Ambos países tejieron una relación de cooperación en base a la expansión de una red de gasoductos. Estos gasoductos eran operados en su mayoría por la empresa estatal rusa Gazprom. Gracias a esta red de gasoductos, Europa era abastecida de gas desde Rusia a través de 2 rutas principales: Yamal-Europa y Nord Stream 1 (Monterroso Diaz, 2024, p.15). Es preciso subrayar que, en principio, el proyecto Nord Stream era promovido por Alemania, un país con déficit energético (Cateriano, 2023, p.3). Esto es fundamental, dado que aunque formalmente todos los Estados miembros de la UE tienen el mismo peso a la hora de tomar decisiones, existen ciertos Estados, como Alemania, cuyo poder relativo la posiciona en una posición de predominancia a la hora de tomar decisiones.

A partir de febrero de 2022, las construcciones del Nord Stream 2, un proyecto que duplicaría el abastecimiento proveído por el Nord Stream, se paralizaron y parecía que Europa se quedaría sin gas para el próximo invierno. En este contexto, la Unión Europea decidió acercarse más a Azerbaiyán y firmar en julio de 2022 un Acuerdo Estratégico con el susodicho (Palacio, 2023, p.21). Esta estrategia se enmarca en una necesidad del bloque europeo de diversificar sus suministradores de gas, y en este sentido, Azerbaiyán ocupa un rol fundamental.

Se podría interpretar que este acercamiento con Bakú se enmarca también dentro de un cálculo geopolítico por parte de la UE con el objetivo claro ya no solo de tener presencia en el Cáucaso Sur y Europa del Este, sino también de intentar formar alianzas estratégicas con estos países con la finalidad de alejarlos de la influencia de Moscú y acercarlos a Europa. En definitiva, Bruselas considera a Azerbaiyán como un posible aliado estratégico ubicado en el “patio trasero” de Rusia, con la finalidad de aumentar su influencia en el Cáucaso Sur

El Corredor Sur de Gas. Fuente: La Marea

Luego de los acontecimientos de septiembre de 2023, este acercamiento entre la UE y Azerbaiyán fue duramente criticado, sobre todo teniendo en cuenta que uno de los principales argumentos que presentó la Unión Europea para defender la posición ucraniana fue la defensa del derecho internacional y los derechos humanos.

Resulta interesante reflexionar entonces cómo es posible que la Unión Europea sea capaz de defender las normas internacionales de forma selectiva. De esta forma, se puede observar cómo los intereses económicos imponen muchas veces la agenda de los actores en el sistema internacional. También podría afirmarse que la Unión Europea eligió a Ucrania por sobre Armenia, que se había acercado paulatinamente a Europa en los últimos años, buscando incluso convertirse en un miembro de la Unión Europea. 

Von der Leyen y Aliev. Imagen: PRESIDENT OF AZERBAIJAN PRESS SERVICE/REUTERS

No obstante, cabe mencionar que la posición de la Unión Europea hacia la Federación Rusa se enmarca en la lógica de la “construcción del enemigo”. Este concepto propuesto por Valerio D’Angelo (2015, p.50) sostiene que “la detección del enemigo es siempre una construcción discursiva consecuente a las transformaciones del poder hegemónico y de su manera de conducir una guerra” y que “un cambio significativo del equilibrio del poder conlleva un cambio en su capacidad de librar una guerra y, de ahí, una distinta identificación de la figura del enemigo”. Se puede interpretar que la guerra entre Rusia y Ucrania significó no solamente un cambio significativo en el equilibrio de poder imperante, sino también la posibilidad real de que la OTAN y la Federación Rusa se enfrenten directamente en algún futuro

Si bien discursivamente Rusia se presenta como un enemigo para la Unión Europea, es importante mencionar que, dentro de la UE, las relaciones bilaterales de cada país con Rusia son bastante dispares. Por un lado, existen países como Polonia o Francia muy favorables a tomar una actitud más agresiva hacia la Federación Rusa, mientras que otros, como Alemania, han decidido tomar una decisión mucho más pasiva (Wirtz, 2023, p.1).  Estos contrapuntos mermaron considerablemente en febrero de 2022, luego de la invasión rusa a Ucrania. Lo cual sirvió como un punto de inflexión, en tanto prácticamente todos los países miembros de la UE decidieron imponer sanciones contra la Federación Rusa

La posición de la Unión Europea después del conflicto por Nagorno Karabaj: diferencias internas y perspectivas a futuro

En septiembre de 2023, en medio del conflicto entre Armenia y Azerbaiyán por el enclave de Nagorno Karabaj, la Unión Europea decidió, como se mencionó anteriormente, tomar una posición más ambigua. Sin embargo, algunos meses después del desplazamiento masivo de armenios de Nagorno Karabaj a Armenia, la Comisión Europea (2023) emitió un comunicado donde afirmaba: 

In response to the escalation of hostilities and thousands of people fleeing from Nagorno-Karabakh in September 2023, the EU provided over €12 million in humanitarian aid to support the most vulnerable. In 2024, the EU strengthened its humanitarian operations in Armenia with additional €5.5 million.

En respuesta a la escalada de hostilidades y a la huida de miles de personas de Nagorno-Karabaj en septiembre de 2023, la UE proporcionó más de 12 millones de euros en ayuda humanitaria para apoyar a los más vulnerables. En 2024, la UE reforzó sus operaciones humanitarias en Armenia con 5,5 millones de euros adicionales.

Esta frase demuestra que, si bien la Unión Europea sigue utilizando un lenguaje ambiguo para describir lo que sucedió en Artsaj, está brindando ayuda humanitaria a Armenia en un intento de mostrarse interpelada ante las violaciones de derechos humanos cometidas por Azerbaiyán

EU increases humanitarian aid to displaced Karabakh Armenians with €5.5 million. Fuente: People in Need, 2024

Cabe destacar que dentro de la estructura de la propia Unión Europea existen disensos a la hora de abordar el conflicto. Para poner un ejemplo, se puede analizar el siguiente fragmento de un comunicado publicado por el Parlamento Europeo en octubre de 2023: 

In a resolution adopted on Thursday, Parliament strongly condemns Azerbaijan’s pre-planned and unjustified military attack against Nagorno-Karabakh on 19 September, which MEPs say constitutes a gross violation of international law and human rights and a clear infringement of previous attempts to achieve a ceasefire.

En una resolución adoptada el jueves, el Parlamento condena enérgicamente el ataque militar planeado e injustificado de Azerbaiyán contra Nagorno-Karabaj el 19 de septiembre, que según los eurodiputados constituye una grave violación del derecho internacional y de los derechos humanos y una clara infracción de intentos anteriores de lograr un alto el fuego. 

El lenguaje utilizado por los miembros del Parlamento Europeo en el comunicado difiere por su contundencia de las medidas palabras empleadas por la Comisión Europea. Sin embargo, es importante mencionar  que dentro de la estructura de la Unión Europea, la Comisión ocupa un lugar preferencial a la hora de diseñar las diversas políticas públicas, entre ellas la política exterior. Esto se debe a que la Comisión Europea funciona como una especie de “poder ejecutivo” dentro del organismo. El Parlamento Europeo, por su parte, puede realizar declaraciones, pero en la práctica estas no necesariamente tendrán un gran impacto en la postura oficial de la UE. En términos simples, el proceso de diagramación de la política exterior de la Unión Europea es muy complejo y la participación del Parlamento Europeo en el mismo es insuficiente (Morata, 1998, p.202). 

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea en el Parlamento Europeo. Fuente: Frederick Florin, AFP

Conclusión 

En síntesis, puede interpretarse que la Unión Europea optó por tomar una postura más ambigua en este conflicto al considerar que es importante mantener una buena relación con Azerbaiyán en un contexto de absoluta tensión con la Federación Rusa. El acercamiento con Azerbaiyán significa entonces no solamente la formación de una alianza estratégica en el Cáucaso Sur, sino también la obtención de un proveedor de gas clave. Sin embargo, es importante reflexionar sobre cómo este conflicto demuestra, en cierta medida, la selectividad que tiene la Unión Europea a la hora de defender los derechos humanos y el derecho internacional; tomando posturas bastante diferentes a la hora de condenar las violaciones a los derechos humanos ocurridas en Ucrania y Armenia. Es por eso que es importante que en el futuro la UE se apoye más en otros órganos como el Parlamento Europeo para diseñar una política exterior basada en el respeto pleno de las normas internacionales.

Referencias

Cateriano, E.N. (2023). Nord Stream 2 y las implicancias del gas ruso en Europa. XI Jornadas de Sociología de la UNLP. Universidad Nacional de la Plata. Disponible en: https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.15843/ev.15843.pdf 

Council on Foreign Relations. (2023). Ethnic Cleansing Is Happening in Nagorno-Karabakh. How Can the World Respond? Disponible en: https://www.cfr.org/article/ethnic-cleansing-happening-nagorno-karabakh-how-can-world-respond.

D’Angelo, V. D. (2015). Hostis Ante Portas. El poder, la guerra y la figura del enemigo en las relaciones internacionales. Revista UNSCI, N° 38. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5327583 

European Commission. (2023). Armenia and Azerbaijan. Disponible en: https://civil-protection-humanitarian-aid.ec.europa.eu/where/europe/armenia-and-azerbaijan_en.

European Parliament. (2023). Nagorno-Karabakh: MEPs demand review of EU relations with Azerbaijan. Disponible en: https://www.europarl.europa.eu/news/en/press-room/20230929IPR06132/nagorno-karabakh-meps-demand-review-of-eu-relations-with-azerbaijan 

Guinea, M., Palacio, V., Rodríguez, V. & Sánchez, A. (2023). La súper ampliación de la  Unión Europea al Este y los Balcanes Occidentales. Fundación Alternativas. N° 30.

López Jiménez, J.A. (2018).El Vecindario Oriental de la Unión Europea y los conflictos postsoviéticos. Revista de Estudios en Seguridad Internacional. Universidad Pontificia Comillas. Madrid.N°2. Disponible en: https://repositorio.comillas.edu/xmlui/bitstream/handle/11531/36172/Vol4-No2-4%20%281%29.pdf?sequence=1&isAllowed=y 

Monterroso Diaz, D. (2024). El impacto de la interdependencia económica entre Rusia y la Unión Europea en relación con el conflicto de Ucrania en los años 2022-2023. Universidad San Ignacio de Loyola. Disponible en: https://repositorio.usil.edu.pe/entities/publication/780fb65e-c4d7-4b2f-87cc-5ace50a9910e 

Morata, F. (1998). La Unión Europea: Procesos, actores y políticas. Política y Sociedad

Piernas Lopez, J.J. (2021). La Unión Europea y el conflicto de Nagorno Karabaj. Revista UNSCI, N°57.  Universidad de Murcia. Disponible en: https://www.unisci.es/wp-content/uploads/2021/10/UNISCIDP57-7PIERNAS.pdf 

Wiertz, T. (2023). A turn to geopolitics: Shifts in the German energy transition discourse in light of Russia’s war against Ukraine. Energy Research & Social Science. N°98.

  1. La Asociación Oriental es un marco de cooperación que se puso en marcha en 2009 como una iniciativa conjunta entre la UE, sus Estados miembros y seis países socios de Europa oriental: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania. Fuente: Consejo Europeo ↩︎

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