Tahmeed Rifa

Gestor de cartera de Soluciones Financieras Inclusivas de Innovision Consulting, especializado en soluciones de microfinanzas y microcrédito. Posee una maestría en Economía por la Universidad de Pekín. 

Md Al Imran Rumon

Director de portafolio en Innovision Consulting, especializado en comunicación de impacto y redacción técnica. Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad Abierta de Bangladesh.

Tiempo de lectura:7 Minutos, 15 Segundos

Las personas pobres de todo el mundo tienen el mismo problema básico a la hora de obtener préstamos. Como no tienen garantías o ganan muy poco, nadie les presta. Esto crea un círculo vicioso: los bajos ingresos conllevan bajos ahorros, baja inversión y, de nuevo, bajos ingresos. Esto los mantiene atrapados en un estado perpetuo de penuria económica.

El profesor Muhammad Yunus fundó el Banco Grameen1 para resolver este problema y brindar a las personas de bajos recursos de Bangladesh acceso a pequeños préstamos sin garantías y en condiciones favorables, permitiéndoles romper el ciclo. El Banco Grameen lleva los servicios bancarios a las puertas de las personas de bajos recursos que no se sienten cómodas acudiendo a los bancos tradicionales. A diferencia de éstos, las mujeres y los grupos vulnerables de la comunidad son sus principales clientes mediante un enfoque que se ha considerado innovador y que ha obtenido el reconocimiento mundial mediante el Premio Nobel de la Paz de 2006 por su papel en la «generación de desarrollo económico y social desde abajo», junto con muchos otros galardones. Hoy, el mundo ve este modelo bancario como una poderosa herramienta para combatir la pobreza y empoderar a las comunidades.

El Origen de la Idea

Tras la guerra de liberación de 1971 con Pakistán, Bangladesh fue reconocido oficialmente como estado independiente por la comunidad internacional. Sin embargo, esta independencia trajo consigo los desafíos de construir un país que luchaba contra décadas de opresión, las consecuencias de la guerra y la hambruna y la pobreza resultantes.

La Guerra de Liberación de Bangladesh dejó grandes consecuencias sociales y económicas en el país. Fuente: Universidad de Alabama en Birmingham

Durante ese tiempo, Muhammad Yunus, entonces profesor de economía en la Universidad de Chittagong, se sintió frustrado con las teorías económicas tradicionales que no ofrecían una solución real a la pobreza que veía todos los días.

En 1976, durante una visita a la cercana aldea de Jobra, Yunus conoció a un grupo de mujeres que fabricaban taburetes de bambú. Para obtener la materia prima tenían que pedir prestado dinero con tasas de interés muy altas y tras pagarles, se quedaban prácticamente sin nada. Yunus donó 27 dólares de su propio bolsillo a 42 aldeanas para que pudieran comprar materiales sin depender de préstamos abusivos.

Descubrió que, cuando las tasas de interés eran razonables y los prestatarios podían obtener una ganancia sustancial, los reembolsos se realizaban sin demora. Esta pequeña intervención sentó las bases de lo que se convertiría en la revolucionaria idea del microcrédito.

Un modelo bancario basado en la confianza

Tras observar el éxito de esta intervención, Yunus fundó el Banco Grameen en 1983 para otorgar pequeños préstamos a personas de bajos recursos sin exigir garantías ni la carga de la documentación formal que suelen exigir los bancos. El modelo del Banco Grameen se construyó sobre la base de la confianza, la rendición de cuentas y el sentido de comunidad. A diferencia de los bancos convencionales que excluían a los prestatarios de bajos recursos por falta de fiabilidad, Grameen operaba con la convicción de que las personas de bajos recursos podían ser prestatarias responsables si se les daba la oportunidad.

Sede Central del Banco Grameen en Dhaka. Fuente: Banco Grameen

Lo que distingue al microcrédito de los préstamos bancarios tradicionales es que no requiere garantías ni documentación formal. No se espera que los prestatarios posean terrenos o propiedades para optar a un préstamo. En cambio, las decisiones de préstamo se basan en la reputación del prestatario dentro de la comunidad y su disposición demostrada a pagar. El Banco Grameen perfeccionó este modelo al desplegar una amplia red de personal de campo que mantiene contacto regular con los prestatarios. Este personal ofrece orientación y apoyo a los prestatarios, ayudándolos a gestionar y hacer crecer sus empresas para que puedan pagar sus préstamos a tiempo.

Un componente clave del sistema de microcrédito son los préstamos grupales. Mediante este mecanismo los prestatarios forman grupos, generalmente de cinco miembros. Cada persona recibe su propio préstamo, pero el grupo es corresponsable de garantizar que todos paguen a tiempo. Si una persona no paga, afecta a todo el grupo, creándose así un fuerte sentido de apoyo y responsabilidad. Como resultado, el Banco Grameen ha mantenido una tasa de reembolso superior al 95,58 % a junio de 2025.

El componente comunitario es clave dentro de la estructura del Banco Grameen. Fuente: Exemplars

Los reembolsos de los préstamos se realizan semanalmente en pequeñas cantidades, lo que se ajusta perfectamente a la forma en que las pequeñas empresas obtienen ingresos regularmente. Además, se organizan reuniones semanales con los agentes de campo del Banco Grameen, lo que brinda a los prestatarios la oportunidad de hablar sobre sus dificultades, aprender unos de otros y fortalecer su confianza.

Además del microcrédito, el Banco Grameen ofrece una amplia gama de servicios financieros, incluyendo préstamos para apoyar la construcción o renovación de viviendas, créditos para financiar estudios superiores y préstamos microempresariales de mayor cuantía para quienes buscan expandir sus negocios. Todos los cuales se reembolsan en pequeñas cuotas regulares, de carácter generalmente semanal.

Grameen también prioriza el ahorro, animando a sus miembros (definidos como los beneficiarios del microcrédito) a depositar pequeñas cantidades regularmente para fortalecer su seguridad financiera.

Además, el banco complementa sus servicios crediticios con seguros de vida, que garantizan la cobertura de los préstamos pendientes en caso de fallecimiento del prestatario, protegiendo así a su familia de cargas financieras. Productos especializados, como los préstamos sin intereses para personas en situación de calle y el programa de teléfonos comunitarios, ahora prácticamente descontinuado, demuestran aún más el compromiso de Grameen con la inclusión financiera.

El Banco Grameen también promueve un comportamiento social positivo a través de lo que denomina las «Dieciséis Decisiones«. Los prestatarios se comprometen a mejorar sus vidas en áreas como la educación infantil, la salud y la higiene, el saneamiento, la plantación de árboles y la eliminación de la dote matrimonial para acceder a los servicios financieros de Grameen. Estos valores compartidos crean una comunidad más fuerte y saludable.

El impacto del Banco Grameen

Según su informe de junio de 2025, el Banco Grameen sigue siendo una de las instituciones de microcrédito más grandes y de mayor impacto a nivel mundial, con presencia en 81.678 aldeas de Bangladesh a través de 2.568 sucursales. Desde su creación, ha desembolsado 27.470 millones de dólares (3,38 billones de Takas Bangladesíes (BDT) en préstamos a más de 10,72 millones de miembros, de los cuales se han reembolsado 26.100 millones de dólares (3,21 billones de BDT), lo que refleja una tasa de recuperación del 95,58 %. Solo en junio de 2025, el banco desembolsó 143,76 millones de dólares (17.664 millones de BDT) y recuperó 140,25 millones de dólares (17.232 millones de BDT), mostrando un dinamismo sostenido.

Sucursal del Banco Grameen en Mongla, Bangladesh. Fuente: The Nobel Prize

Por otra parte, la movilización de ahorros es una parte vital del modelo de Grameen. A junio de 2025, los prestatarios habían ahorrado colectivamente más de 1.330 millones de dólares (163.680 millones de BDT), además de 559,6 millones de dólares  (68.750 millones de BDT) que habían sido depositados por personas no miembros. Estos ahorros proporcionan un colchón financiero y una señal de creciente disciplina e independencia financiera.

El profesor Yunus observó que las mujeres eran prestatarias más fiables, y que sus ingresos a menudo beneficiaban a toda su familia. Hoy en día, más del 96,7 % de los prestatarios del Banco Grameen son mujeres, y el banco informa que más de dos tercios de ellas han mejorado significativamente sus vidas gracias a la reducción de la pobreza.

Mohammad Yunus prestando juramento como Jefe de Gobierno Interino de Bangladesh. 8 de Agosto de 2024. Fuente: Al Jazeera

Un banco de los pobres, para los pobres, por los pobres

El Banco Grameen se creó para servir a los miembros más pobres de la sociedad, marginados por la banca tradicional. A través de pequeños préstamos, programas de ahorro y otros servicios financieros, ha brindado a innumerables personas la oportunidad de transformar sus vidas. La esencia del sistema es la comunidad: los prestatarios forman grupos que se apoyan mutuamente, garantizando el pago y fomentando la responsabilidad y el sentido de pertenencia.

Al combinar innovación, confianza y compromiso con el progreso social, el Banco Grameen ha transformado la perspectiva mundial sobre la banca y la pobreza. Su modelo demuestra que incluso los préstamos más pequeños, acompañados de orientación y confianza, pueden impulsar una transformación social y económica extraordinaria.

  1.  Banco Grameen se puede traducir como “Banco Rural” en Bengalí. ↩︎

El contenido de esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial de Revista Tarpán.

Previous post Kazajstán adelanta a Rusia: Una nueva realidad euroasiática
Next post Doi Moi: Imágenes de la renovación vietnamita durante la década de 1980
Cerrar