El chánzú (纏足) fue la práctica de la China Imperial mediante la cual se les deformaba los pies a las niñas y jóvenes con el objetivo de desarrollar los que se denominó como «pies de loto».
Con orígenes que se remontan a la dinastía Tang (618-907), el chánzú fue expandiéndose progresivamente a través de la geografía y las clases sociales chinas a lo largo de mil años, trascendiendo todo tipo de conflictos y cambios dinásticos, hasta convertirse en el paradigma de la belleza y la posición social de la mujer.
