En 1965 debutó una de las obras cumbres del cine soviético: «Tengo veinte años», de Marlen Khutsiev. La película sigue a un joven liberado del servicio militar que, atrapado entre la rígida estructura social y la ausencia de su padre (muerto en la Segunda Guerra Mundial), debe encontrar el camino hacia la madurez y el sentido de su propia existencia.
Este texto no es solo una revisita a uno de los grandes clásicos del cine ruso, sino también la puerta de entrada al relato autobiográfico de su propio autor. Enlazando su vida a la obra, él nos entrega la historia de un joven paraguayo que, enfrentado a la conservadora sociedad local y a la ausencia parental, optó por el servicio militar para combatir sus propios fantasmas y encontrar ese mismo camino hacia la madurez.
Fue sólo un accidente (Un simple accident en francés, یک تصادف ساده en farsi) es un film dirigido por el director de cine iraní Jafar Panahi y protagonizado por Mariam...
1932, jóvenes paraguayos partían al Chaco a combatir y morir en la guerra contra Bolivia. 1941, Jóvenes georgianos partían al frente a combatir y morir contra la invasión nazi a...
Ari Folman participó en la invasión de Israel al Líbano en 1982 con 19 años. En 2008 estrenaría Vals con Bashir, un filme en formato largometraje, híbrido documental-terapia con una técnica de animación que entremezcla recortes de Adobe Flash con la práctica de la animación más clásica, creada por el artista israelí Yoni Goodman.
Andrei Tarkovsky es el artista soviético más reconocido dentro de las remembranzas que ha dejado el cine a lo largo del tiempo, quizás solamente comparable con sus compatriotas a Eisenstein[1]...