Estudiante de Relaciones Internacionales y Ciencia Política en la Universidad de Belgrano.
lucia.lagokrummer@gmail.com
Fue sólo un accidente (Un simple accident en francés, یک تصادف ساده en farsi) es un film dirigido por el director de cine iraní Jafar Panahi y protagonizado por Mariam Afshari, Hadis Pakbaten, Vahid Mobasseri, Ebrahim Azizi, Mohamad Ali Elyashmer y Majid Panahi. Esta película tuvo su estreno mundial el pasado mayo en el Festival de Cine de Cannes donde obtuvo la codiciada Palma de Oro, máximo galardón que otorga el jurado.

De esta forma, Panahi se convirtió en el único director vivo en haber sido reconocido con la Palma de Oro del Festival de Cannes, el Oso de Oro en Berlín y el León de Oro en Venecia.
A la hora de subir al escenario para recibir este reconocimiento, el director iraní no dudó en homenajear a sus compatriotas presos en Irán. Incluso, manifestó su culpa ante la impotencia de poder ser libre y viajar por Europa mientras que sus compañeros cineastas se encuentran tras las rejas.
Es que Jafar Panahi es parte de un conjunto de cineastas iraníes que se proponen realizar films con un fuerte contenido social y político que tiene por objetivo realizar una crítica profunda al régimen teocrático que gobierna Irán. Sus películas se realizan a escondidas y sin autorización estatal, por lo que ha tenido que enfrentar penas de cárcel y restricciones para salir del país.

Además de Panahi, el otro gran representante y precursor de la ola del nuevo cine iraní es Abbas Kiarostami, su gran maestro y mentor, director de clásicos cómo El sabor de las cerezas y ¿Dónde está la casa de mi amigo?
Con un escenario internacional signado por las ínfulas imperialistas de Donald Trump, es importante recordar que el propio Panahi estuvo en contra de la guerra entre Irán e Israel durante el pasado junio. Además de ser bastante crítico con el gobierno iraní, denunció la indiferencia del mundo ante el sufrimiento de la población de la Franja de Gaza, hecho que no dudó en describir como un genocidio.
Nacido en Teherán, asistió a la Escuela de Cine de esa ciudad. Esta ciudad y sus habitantes ocupan un rol central en su obra, tal como puede observarse en una de sus películas más aclamadas, Taxi Teherán, estrenada en 2015. Allí se muestra a un grupo de ciudadanos de la ciudad que son entrevistados por Panahi, quien les pregunta sobre su vida con el objetivo de mostrar la vida diaria en la ciudad.
Para realizar Fue sólo un accidente, Panahi se valió de sus propias experiencias como preso político para construir a los personajes, su dolor y sus motivaciones contra el torturador. Cuando el régimen se enteró de la existencia de esta película (que se grabó enteramente en la clandestinidad) fue condenado a un año de prisión.
La película
Un hombre viaja con su familia durante la noche en una carretera desolada. De pronto, un perro cruza la calle, el hombre no lo ve y lo atropella.
“Papá, lo mataste”, se queja su hija.
“Yo no tenía intención de hacerlo, fue sólo un accidente”, le contesta él.
“Pero igualmente lo mataste”.
Perdidos en medio de la noche, logran llegar a un taller donde un mecánico les ofrece ayuda. Mientras se disponen a buscar las herramientas, el socio del mecánico reconoce al hombre que se accidentó en la ruta. Resulta que este es Eqbal, su torturador, el hombre que le arruinó la vida.

Al día siguiente, el mecánico, que lleva por nombre Vahid, secuestra al hombre que se accidentó en la ruta seguro de que se trata de Eqbal. Lo sube a su camioneta, lo lleva hasta un descampado y comienza a cavar su tumba mientras lo interroga sobre su rol como agente secreto del régimen de los ayatollahs.
Sin embargo, en el medio del proceso, Vahid duda y se pregunta: “¿qué pasa si no es él? ¿Y si está asesinando a un hombre inocente? ¿Cuál sería la diferencia entre él y su torturador, que también asesinaba inocentes? ¿Pero qué pasa si realmente es él? ¿Va a dejar pasar la oportunidad de vengarse en un país donde las garantías judiciales no existen?”
Así comienza Fue sólo un accidente. Los dilemas que plantea la película son sobre todo en relación a la contradicción entre venganza y justicia, en un país donde los agentes del régimen gozan de impunidad y la posibilidad de acceder a la justicia es inexistente para quienes fueron encarcelados y torturados.
Con un final demoledor, este largometraje se vuelve más relevante a la luz de las actuales protestas en Irán, que, se cree, ya han dejado miles de muertos. El contexto actual en Irán nos transporta de nuevo al film, con un interrogante sin respuesta aún en la sociedad iraní: justicia o venganza: ¿Cuál de las dos va a determinar el futuro de Irán?

Es muy probable que en Irán existan actualmente miles de funcionarios dispuestos a matar y morir por un régimen que consideran infalible sin importarles el costo en vidas humanas que esto supone.
Después de todo, son los iraníes quienes tendrán que construir un futuro para su país, un Estado de derecho donde la justicia ocupe el lugar que hoy solo puede ocupar la venganza.
El film es increíble, no solo por su eficacia narrativa y sus actuaciones excelentes, sino por la valentía que significó realizarla. Fue solo un Accidente se perfila como una de las favoritas para los Premios Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera, donde representa a Francia. Esto se debe a que si bien fue filmada enteramente en Irán, por razones de público conocimiento no se considera apta para representar a su país de origen.
Hace algunos días, el director iraní brindó una entrevista al medio estadounidense Democracy Now. En ella manifestó su preocupación por la situación en su país y sus ansias por regresar. El régimen va a caer, afirmó con seguridad.
En un tiempo donde muchos se arrogan el derecho de querer hablar por los iraníes, esta película es la prueba clara de un testimonio crudo y visceral sobre lo que sucede en el país.
El pueblo iraní no necesita intermediarios para contar sus historias. Ojalá que algún día Jafar Panahi y todos los cineastas iraníes puedan seguir haciendo películas que se refieran al régimen de los ayatollahs como un pasado que se deba recordar en un presente más prometedor.
Puedes ver el trailer oficial aqui:
