Rusia busca crear su propio marco túrquico

Moscú promueve el proyecto del “Gran Altái” como una iniciativa transfronteriza que enlaza Rusia, Kazajstán, Mongolia y China.

Los objetivos declarados del proyecto en materia ecológica, intercambio científico y renacimiento cultural se alinean con objetivos políticos más amplios, entre ellos, reforzar la herencia túrquica como una identidad euroasiática, expandir el Soft Power ruso a través de proyectos transfronterizos y demostrar la capacidad de establecer plataformas alternativas de integración.

Eldaniz Gusseinov es especialista en estudios europeos e internacionales. Su esfera de interés es la política exterior de la Unión Europea y los miembros de esta organización en Asia Central, así como los procesos políticos internos en la Unión Europea.

Eldaniz estudió en Andrássy University Budapest en Budapest, Bergische Universität Wuppertal, Universität Hamburg y Kazakh-German University.

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Rusia está avanzando en el desarrollo del concepto de “Altái como patria de los turcos” y del proyecto del “Gran Altái” como contrapeso de la Organización de Estados Túrquicos (OTS). A través de conferencias, expediciones e iniciativas impulsadas por el Estado, Moscú se está posicionando a sí misma no como un actor marginal en el mundo túrquico, sino como su centro histórico y cultural.

De acuerdo a varios documentos rusos que se han publicado, el Gigante Euroasiático está comenzando a ver a la OTS como un desafío a su presencia en Asia Central.

Altái como una narrativa estratégica

La narrativa considera a la región de Altái-Sayan como la cuna de las lenguas, estados y cultura túrquicas durante los siglos VI y VII. Historiadores y oficiales rusos enfatizan a Altái tanto como punto sagrado de origen para los pueblos túrquicos, así como un espacio de coexistencia entre las comunidades eslavas y túrquicas. Este marco permite a Moscú presentarse a sí mismo como un “guardián” de la herencia túrquica y enfatizar el rol de Rusia como centro civilizacional más que como una periferia.

Región de Alta-Sayan, territorio que ha sido promovido por Rusia como territorio de origen cultural de los pueblos túrquicos. Fuente: WWF-Rusia

En este sentido, conferencias como el Foro Internacional Altaico en Barnaul, la publicación de la Crónica de la Civilización Túrquica y programas juveniles en Turcología le han entregado a esta narrativa cierto peso académico.

Construyendo a partir de esta narrativa, Moscú promueve el proyecto del “Gran Altái” como una iniciativa transfronteriza que enlaza Rusia, Kazajstán, Mongolia y China. Los objetivos declarados del proyecto en materia ecológica, intercambio científico y renacimiento cultural se alinean con objetivos políticos más amplios, entre ellos, reforzar la herencia túrquica como una identidad euroasiática, expandir el Soft Power ruso a través de proyectos transfronterizos y demostrar la capacidad de establecer plataformas alternativas de integración.

En julio de 2025, el Presidente de Gobierno ruso Mikhail Mishustin recibió a líderes de Kazajistán, Armenia, Bielorrusia y otros países en Manzherok, en la República de Altái (Federación de Rusia). Si bien el evento fue presentado formalmente como un foro ambiental, sirvió también como plataforma para discutir sobre comercio e integración, ilustrando cómo el marco Altái opera como un proyecto político bajo un manto cultural.

Representantes de diversos estados túrquicos se reunieron en Manzherok (República de Altái, Rusia) en una conferencia de carácter climático. Julio de 2025. Fuente: turkmenistan.org.tm

Competición con la Organización de Estados Túrquicos

Los estados de Asia Central han buscado cuidadosamente un balance entre estos dos marcos. Kazajistán ha avalado a Altái como una “cuna sagrada de la civilización túrquica” mientras se compromete activamente en proyectos de la OTS como el libro de texto común de la historia túrquica y el alfabeto unificado. Uzbekistán y Kirguistán participan en festivales y expediciones de Altái, obteniendo legitimidad cultural sin mayor compromiso político.

Liderazgos de la OTS reunidos en Qabala, Azerbaiyán. Octubre 2025. Fuente: Azertac

Mientras tanto, las iniciativas de la OTS continúan avanzando: el libro de historia, coordinado por la Academia Túrquica, se encuentra en fase de manuscrito; y el alfabeto unificado, aprobado en 2024, está siendo gradualmente introducido. Rusia ve ambas con sospecha.

En lugar de confrontar directamente a la OTS, Rusia está incrustando a Altái dentro de estrategias euroasiáticas más amplias, tales como programas culturales de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS)  y los diálogos de la Unión Económica Euroasiática (EAEU).

La contienda es menos sobre la interpretación histórica y más sobre diseñar futuras constelaciones de influencia.

Publicado originalmente en Nightingale el 30 de Septiembre de 2025 y traducido por Gabriel Artaza. Click aquí para ver el texto original en inglés.

El contenido de esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial de Revista Tarpán.

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