Durante la guerra, Kazajstán se convirtió en un centro industrial crucial. El país suministraba el 85% del plomo de la Unión Soviética, y nueve de cada diez balas se fabricaban con plomo kazajo.
Más de 1,2 millones de kazajos fueron reclutados por el ejército soviético. Se estima que la mitad de ellos no regresó.
En un encuentro inusual entre lenguas y culturas, investigadores coreanos propusieron a comienzos de la década de 2010 una adaptación del hangul al aymara, explorando su viabilidad como sistema alternativo de escritura para esta lengua indígena sudamericana.
El camino hasta la formación del nuevo gobierno en Alemania fue accidentado, pero finalmente, el representante de la centro-derecha asumió el pasado 6 de mayo como canciller tras ser electo al segundo intento en el Bundestag.