La guerra civil de Tayikistán (1992-1997) estalló tras la independencia de la Unión Soviética, enfrentando al gobierno secular del presidente Rahmon Nabiyev (y posteriormente de Emomali Rahmon) contra una heterogénea oposición islamista y democrática agrupada en la Oposición Unida Tayika (OUT).
El conflicto, marcado por violaciones a los derechos humanos y decenas de miles de muertos, tuvo una fuerte dimensión regional e internacional, donde Irán desempeñó un papel contradictorio: siendo el primer Estado en reconocer la independencia tayika, brindó apoyo multinivel a la oposición islamista, lo que generó una profunda desconfianza inicial en Dushanbé. Sin embargo, las relaciones bilaterales han mejorado en los últimos años.
La sinergia y rivalidad entre los principales corredores euroasiáticos que conectan China con la Unión Europea resultan clave en el análisis geoestratégico de la región.
Los Estados de Asia Central (Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán) estuvieron bajo el dominio de la Unión Soviética durante más de 70 años. Esta "asociación" tuvo un costo significativo....
«El colapso del régimen soviético forzó a las nuevas repúblicas a subsistir en una independencia para la que no estaban preparadas. La división de sus fronteras, trazada de forma arbitraria y sin ningún tipo de fundamento económico, étnico o geográfico, dificultó la planificación y el mantenimiento de estas instalaciones, lo que se tradujo en la incapacidad para aprovechar de manera óptima los recursos energéticos disponibles en la región».
Conjunto Gulshan y Colectivo de danza Zebo, Tayikistán (época soviética).
Los países asiáticos han acordado sistematizar la cooperación en defensa en materia antiterrorista. La alianza entre China y Tayikistán solía ser un asunto casi exclusivamente económico, lo cual ha tenido un giro en los últimos años.
Foto: Lenta.ru