Las conquistas de Alejandro Magno, iniciadas el año 334 a. C., constituyen el punto de inicio de la expansión griega hacia Asia Central.
En las batallas de Issos y Gaugamela, derrotó decisivamente al Imperio Persa Aqueménida, y con ello pudo dominar una extensión geográfica gigantesca, que se extendía desde el Mediterráneo al río Indo.
