Moscú promueve el proyecto del “Gran Altái” como una iniciativa transfronteriza que enlaza Rusia, Kazajstán, Mongolia y China.
Los objetivos declarados del proyecto en materia ecológica, intercambio científico y renacimiento cultural se alinean con objetivos políticos más amplios, entre ellos, reforzar la herencia túrquica como una identidad euroasiática, expandir el Soft Power ruso a través de proyectos transfronterizos y demostrar la capacidad de establecer plataformas alternativas de integración.
